del escritorio del

 DR. CARLOS URIBE

 

AYUNO

 

        Abstención de tomar alimento período de tiempo dentro del cual se da esta abstinencia.

Ayuno: Este término implica en el significado no nomás de dejarse de tomar alimentos, pero si, de un tiempo de humillación y sumisión ante Dios doblegando la carne y exponiendo el Espíritu.

 

       (a)   Ayuno causado por la imposibilidad de conseguir alimento. Parece que a esto pertenecen:

              los 40 días que pasó Moisés en Sinaí (Éx. 34:28; Dt. 9:9);

              el ayuno de Elías durante su viaje a Horeb (1 R. 19:8);

              el del Señor Jesús en la tentación en el desierto (Mt. 4:2; Mr. 1:13; Lc. 4:2);

              y también ciertos ayunos de Pablo (2 Co. 6:5).

       (b)   Ayuno voluntario por motivos religiosos. En este sentido, se emplea el término con frecuencia para describir los períodos prescritos de abstención de alimentos. No se evidencia ninguna orden de ayunar en la ley mosaica; no aparece ni este verbo ni los términos ayuno o abstinencia en el Pentateuco. En todo caso, si se buscan alusiones al ayuno, se tienen que deducir de expresiones como «afligiréis vuestras almas» (Lv. 16:29; 23:27; Nm. 29:7). La primera mención de ayuno se halla en la época de los jueces (Jue. 20:26), en un tiempo de gran aflicción nacional. Los últimos libros del AT presentan numerosos ejemplos de ayunos no prescritos (Esd. 8:21; Neh. 9:1; Est. 4:3; Sal. 35:13; 69:11; 109:24; Dn. 6:18; 9:3). En ocasiones se proclamaban ayunos en tiempos de calamidades (Jer. 36:9; Jl. 1:14); el objeto de esta abstinencia era el de afligir el alma (Sal. 35:13; 69:11), y de dar más fuerza a la oración (Is. 58:3, 4). El ayuno público significaba que el pueblo, consciente de un gran peso de culpa, se humillaba ante Dios (1 S. 7:6). El verdadero ayuno no se limita a una mera práctica exterior: implica el abandono del mal y de los placeres prohibidos (Is. 58).

       En la época de Zacarías se proclamaron ayunos en los meses 4º, 5º, 7º y 10º (Zac. 8:19). Esto era para conmemorar el inicio del asedio de Jerusalén en el 10º mes (2 R. 25:1); su caída al mes 4º (2 R. 25:3, 4; Jer. 52:6, 7), la destrucción del Templo en el mes 5º (2 R. 25:8, 9), el asesinato de Gedalías y de sus compañeros judíos en el 7º mes (2 R. 25:25).

       La profetisa Ana servía a Dios con oraciones y ayunos (Lc. 2:37). Los fariseos ayunaban dos veces a la semana (Lc. 18:12). Cuando las personas religiosas y formalistas ayunaban, fingían ostensiblemente su tristeza. El Sermón del Monte ataca duramente esta hipócrita práctica (Mt. 6:16-18). Los discípulos de Juan el Bautista ayunaban; los del Señor no lo hicieron durante Su presencia personal en la tierra (Mt. 9:14,15; Mr. 2:18-20; Lc. 5:33-35), pero sí después de Su partida, bajo ciertas circunstancias (Hch. 13:2-3).

       El ayuno no es una imposición formal sobre el cristiano, pero sí que es recomendable su práctica en un espíritu de oración y de súplica. Es de temer que por cuanto muchos han abusado del ayuno en el pasado, haciéndolo una práctica obligatoria y externamente formal, los creyentes han descuidado la unión del ayuno con la oración. El espíritu del ayuno se halla en la propia negación, y surge de la profunda conciencia de necesidad y urgencia.

El Ayuno Ideal.

 

1)     El  AYUNO que el señor requiere debe soltar los enlaces de la maldad, deshacer las cargas pesadas, alimentar el hambriento, abrigar a los pobres, y arropar el desnudo (Isa 58:5-7).

 

2)     El ayuno también ocurre en el nuevo testamento. Ana en el templo "sirvió a Dios con los ayunos y las oraciones noche y día" (Lucas 2:37). San Juan Bautista condujo a sus discípulos a ayunar (marcos 2:18). Jesús ayunó 40 días y 40 noches antes de su tentación (4:2 mateo). Usando una comparación de boda con banquete, Jesús insistió que el ayuno no era conveniente para sus discípulos mientras él, el novio, estaba con ellos (9:14-15 mate; Marque 2:18-20; Lucas 5:33-35).

 

 Mateo 6

 16 Y cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

 

Tipos de AYUNO:

 

1)    Personal, Colectivo. Cuando la persona ayuna personalmente por razones personales o cuando hay un ayuno de grupo por razones especificas.

 

2)      Total de Poder: Ayuno de 3 días sin agua o comida. Hechos 9:9donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

3)      Ayuno Parcial. Hacer abstinencia de comer parcialmente, ya sea ciertos tipos de alimentos y o ciertos dejamientos de actividades o cosas personales, por tiempo acordado.  Dan 10:3 No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.

4)      Ayuno de 40 días. Este ayuno es el tiempo máximo bíblico de ayunar, es con agua y tiempo con Dios en privado. Cuando Moisés ayuno 40 días en el Monte Sinai estuvo en la misma presencia de Dios, y cuando Jesús ayuno por 40 días también los Ángeles le ministraban y dice que no “comió nada”.

Ex.34:28  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Luke 4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

Mark 1:13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

 

5)      Ayuno de un Día. Este ayuno también es bíblico : 1 Sam 7:6 Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.

 

 

El Ayuno En El Antiguo Testamento

La revisión detallada de textos en el Antiguo Testamento nos ofrece el siguiente cuadro:

1. La mayoría de los pasajes del precautiverio presentan el ayuno en un contexto de luto, tristeza y humillación (Jue 20.26; 1 S 31.13; 2 S 1.12; 12.16–23).

2. Hay algunos pasajes que presentan el estado de tristeza y humillación en el contexto de la penitencia por el pecado (1 S 7.6; 1 R 21.9–27).

3. En los textos del cautiverio y especialmente en los del poscautiverio (donde se encuentran la mayoría de textos), el ayuno por lo general se presenta en el contexto de la penitencia y la humillación y como señal de conversión (Jer 14.12; Jon 3.5; Esd 8.23; Neh 9.1; 2 Cr 20.3; Jl 1.14; 2.12; 2.15; Dn 9.3; Sal 35.13; 69.10; 109.24)

4. En Est 4.3 la reina pide a sus paisanos que ayunen como un acto de solidaridad. Así el pueblo haría simbólicamente lo que Ester estaba haciendo literalmente: exponiendo su vida en favor de su pueblo.

5. Llama la atención la reinterpretación profética de Is 58 y Zac 7. En ambos pasajes, lo que Dios quiere es la justicia social. Mientras que el pueblo practica el ayuno como obediencia a una exigencia ritual, el profeta coloca el ayuno en el contexto total de la vida y donde Dios quiere que tenga su contexto más feliz. En el caso de Zac 7 la pregunta que hizo el pueblo está mal hecha; el asunto no es si se celebra o no el ayuno, sino a qué acción o actitud del pueblo responde esa práctica.

Isaías presenta al ayuno como una acción de solidaridad. Con este tipo de ayuno surge la posibilidad de que las personas acomodadas y solventes experimenten lo que día a día viven los pobres y hambrientos.

En el ayuno, sugiere Is 58, el que tiene se hace vulnerable y débil y puede mirar a Dios como fuente de vida y de sustento. En el ayuno, el rico aprende a ser pobre en espíritu; y el pobre imparte al rico la actitud de humilde espera delante de Dios. Podríamos decir que toda acción litúrgica o cultual apunta al bien del ser humano y a la gloria de Dios (véase Mc 12.28–34).

6. Hay dos casos, semejantes al de Jesús, en los que Moisés (Éx 34.28 ) y Elías (1 R 19.8) ayunan durante cuarenta días, en el desierto.

 

El Ayuno En El Judaísmo

La ley de Moisés específicamente mandó ayunar en el ® Día de Expiación. Esto llevó a que el día se conociera también como «día del ayuno» (Jer 36.6) o «el ayuno» Hechos 27.9. Después del cautiverio se establecieron intervalos regulares para la celebración del ayuno. Según Zac 8.19, en el cuarto, en el quinto, en el séptimo y en el décimo mes habría de observarse otros cuatro ayunos que recordaban desastres en la historia de los judíos. Y está también el ayuno antes de la celebración del Purim, que se instituyó en los días de Ester (Est 9.31).

 

El Ayuno En El Nuevo Testamento

El ayuno se menciona también en el Nuevo Testamento. Los judíos devotos ayunaban (Hch 27.9). Algunos ayunaban los lunes y los jueves (Lc 18.12). Otros, como Ana, que servía a Dios en el templo con «ayunos y oraciones» (Lc 2.37), lo hacían más a menudo. Los discípulos de Juan el Bautista ayunaban (Mc 2.18). Jesucristo ayunó cuarenta días y cuarenta noches antes de la tentación (Mt 3.2). Asimismo, se menciona el ayuno de Cornelio (Hch 10.30), de los cristianos de Antioquía (Hch 13.2–3), de Pablo y Bernabé (Hch 14.23), y se registra la recomendación de Pablo a los matrimonios (1 Co 7.5).

Algunos opinan que pasajes como Mt 17.21, Mc 9.29, Hch 10.30 y 1 Co 7.5 no deben tomarse en cuenta porque no se encuentran en los manuscritos más antiguos, pero la existencia de estos versículos en muchos manuscritos demuestra por lo menos que la iglesia primitiva creía en el valor del ayuno.

Jesús no canceló la práctica, pero pidió que sus seguidores lo hicieran con la mirada fija en Dios, no en los hombres (Mt 6.16–18).

 

Capítulo 58

58.1ss La verdadera adoración era algo más que un ritual religioso, más que asistir al templo todos los días, ayunar y escuchar la lectura de las Escrituras. Esta gente perdió la clave de una relación viva y eficaz con Dios. Él no quiere que actuemos piadosamente cuando tenemos un pecado sin perdonar en el corazón y llevamos a cabo prácticas pecaminosas con las manos. Aún más importante que la adoración y la doctrina correctas es la compasión genuina por los pobres, indefensos y oprimidos.

58.6-12 No podemos ser salvos mediante obras de servicio si no tenemos fe en Cristo, pero nuestra fe carece de sinceridad si no alcanza a otros. El ayuno quizás nos beneficie física y espiritualmente, pero en su mejor parte solo ayuda a la persona que lo realiza. Dios dice que quiere que nuestro servicio vaya más allá del crecimiento personal, que produzca acciones de bondad, amor, justicia y generosidad. Agradar a Dios es algo más que dejar de comer o hacer algo, es agradarlo al aplicar su Palabra a nuestra sociedad.

58.13, 14 El día de reposo no debe honrarse solo porque existe un mandamiento de guardarlo, sino porque es lo mejor para nosotros y honra a Dios. Guardar el día de reposo honra a Dios, nuestro Creador, quien también descansó en el séptimo día (Génesis 2.3). Además, une a la familia y establece prioridades para ella. Nuestro día de descanso nos refresca física y espiritualmente, proporcionándonos tiempo en el que podemos reunirnos para adorar a Dios y en el que podemos reflexionar sobre Él sin la tensión de nuestra vida diaria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayuno/a

1 R 21.9 proclamad a, y poned a Nabot delante

2 Cr 20.3 Josafat .. hizo pregonar a a todo Judá

Esd 8.21 publiqué a allí junto al río Ahava

Neh 9.1 se reunieron los hijos de Israel en a

Sal 35.13 afligí con a mi alma, y mi oración

69.10 lloré afligiendo con a mi alma, y esto

109.24 mis rodillas están debilitadas .. del a

Dn 6.18 rey se fue a su palacio y se acostó a

9.3 buscándole .. en a, cilicio y ceniza

Jl 1.14; 2.15 proclamad a, convocad a asamblea

Jon 3.5 Nínive creyeron a Dios, y proclamaron a

Zac 8.19 el a del cuarto mes, el a del quinto

Mt 15.32; Mc 8.3 enviarlos en a no quiero

17.21; Mc 9.29 no sale sino con .. y a

Hch 10.30 hace cuatro días .. yo estaba en a

Hch 27.9 por haber pasado ya el a, Pablo les

27.33 veláis y permanecéis en a, sin comer

2 Co 6.5; 11.27 en trabajos, en desvelos, en a

 

 

Ayunar

1 S 7.6 sacaron agua .. y ayunaron aquel día

2 S 12.16 David rogó a Dios .. y ayunó David

Est 4.16 ayunad por mí, y no comáis ni bebáis

Is 58.3 ¿por qué, dicen, ayunamos, y no .. caso?

58.4 que para contiendas y debates ayunáis

Jer 14.12 cuando ayunen, yo no oiré su clamor

Zac 7.5 cuando ayunasteis .. ayunado para mí?

Mt 4.2 después de haber ayunado 40 días y 40

6.16 cuando ayunéis, no seáis austeros, como

9.14; Mc 2.18 ayunamos .. tus .. no ayunan?

Lc 5.33 discípulos de Juan ayunan muchas veces

5.34 hacer que los que están de bodas ayunen

18.12 ayuno dos veces a la semana, doy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayunar, Ayuno, Ayunas

A. Nombres

1. nesteia (nhsteiva, 3521), ayuno (de ne, prefijo negativo, y esthio, comer). Se usa: (a) de la abstinencia voluntaria de comer (Lc 2.37; Hch 14.23, algunos mss. tienen esta palabra en Mt 17.21 y Mc 9.29); el ayuno se había hecho una práctica común entre los judíos, y fue continuado por los cristianos; en Hch 27.9, «el ayuno» se refiere al Día de la Expiación (Lv 16.29); aquel tiempo del año sería peligroso para la navegación; (b) de abstinencia involuntaria (quizá se incluya la voluntaria), como consecuencia de circunstancias adversas (2 Co 6.5; 11.27).¶

2. nestis (nh`sti", 3523), no comer (véase Nº l), ayuno. Se usa de la carencia de comida (Mt 15.32: «en ayunas»; rv: «ayunos»; Mc 8.3: «en ayunas»).¶

Nota: asitia (Hch 27.21), significa «sin comida» (no debido a falta de víveres), esto es, abstinencia de comer. Véase COMIDA, y comparar con C más adelante.¶

B. Verbo

nesteuo (nhsteuvw, 3522), ayunar, abstenerse de comer (relacionado con A, Nº 1 y 2). Se usa de ayunar voluntariamente (Mt 4.2; 5.16, 17,18; 9.14,15; Mc 2.18,19,20; Lc 5.33, 34,35; 18.12; Hch 13.2,3). Algunos de estos pasajes muestran que los maestros que tenían un seguimiento de discípulos les daban instrucciones especiales en cuanto a ayunar. Cristo enseñó la necesidad de pureza y de simplicidad de motivos.

Las respuestas de Cristo a las preguntas de los discípulos de Juan y de los fariseos revelan todo su propósito y método. Es indudable que Él y sus seguidores observaban ayunos tales como el del Día de la Expiación, pero Él no impuso además otros ayunos frecuentes. Lo que enseñó es apropiado al cambio de carácter y de propósito que Él dispuso para sus discípulos. Su afirmación de ser el esposo (Mt 9.15), y la referencia allí a la no práctica del ayuno, implica visualmente la afirmación de su condición de Mesías (cf. Zac 8.19).¶ En algunos mss. aparece este verbo en Hch 10.30 (tr).

C. Adjetivo

asitos (a[sito", 777), sin alimento (a, negativo; sitos, grano, alimento). Se usa en Hch 27.33, «ayunas». Cf. asita, en la Nota bajo A, Nº 2.

 

 

 

 

 

Ayuno

Moisés ayuna cuarenta días, Deuteronomio 9.11–18.

En tiempo de tristeza, 1 Samuel 31.13; 1 Crónicas 10.12; 2 Samuel 3.35.

Durante crisis nacional, 2 Samuel 1.12.

Ayuno por los pecados del pueblo, Esdras 10.6.

Oración y ayuno constantes, Nehemías 1.4.

En necesidad de valor, Ester 4.16.

Afligido con ayuno, Salmo 35.13.

Afrenta por actos de humildad, Salmo 69.10–11.

Debilidad por ayuno, Salmo 109.24.

Verdadero significado del ayuno, Isaías 58.3–7.

Burla del ayuno, Isaías 58.4–5.

Abstinencia total, Jeremías 35.5–8.

Desolación de Egipto, Ezequiel 29.11–13.

Rey turbado, Daniel 6.18.

Oración y ayuno, Daniel 9.3.

Tres semanas de ayuno, Daniel 10.3.

Ayuno por arrepentimiento, Joel 1.13–14.

Hombres y animales ayunan juntos, Jonás 3.7.

Ayuno insincero, Zacarías 7.1–6.

Ayuno alegre, Zacarías 8.19.

Ejemplo de Jesús, Mateo 4.1–2.

Ostentación del ayuno, Mateo 6.16.

Discípulos no ayunan, Mateo 9.14–15.

Algunos ayunan y otros no, Marcos 2.18–20.

Cuatro mil personas ayunan tres días, Marcos 8.1–3.

Jesús en el desierto, Lucas 4.1–2.

Tiempo de ayunar y tiempo de comer, Lucas 5.33–35.

Adoración y ayuno, Hechos 13.2–3.

Ayuno con propósitos malignos, Hechos 23.12–13.

Ansiedad y pérdida de apetito, Hechos 27.33–36.

Poco valor en sí mismo, 1 Corintios 8.8.

Anderson, Ken, Dónde Hallarlo en la Biblia: La Mejor Herramienta de la A a la Z, (Nashville, TN - Miama, FL: Caribe/Betania, Editores) 2000.

 

 

Recopilación hecha por el Dr. Carlos Uribe